Tensión y protestas en Villafranca de los Barros tras la llegada de los hermanos acusados de asesinato
La llegada al juzgado de los hermanos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas desata protestas y medidas extremas en Villafranca.
Un crimen que ha conmocionado a la comunidad
La pequeña localidad de Villafranca de los Barros se encuentra en estado de shock tras el brutal asesinato de Francisca Cadenas, una vecina de 59 años. Los presuntos responsables, dos hermanos conocidos como Juli y Lolo, fueron detenidos en Hornachos y trasladados hoy al Juzgado de Instrucción local para declarar ante el juez. Este caso ha desatado una ola de indignación entre los habitantes del pueblo, quienes no han dudado en expresar su repudio hacia los acusados.
A las 12:30 horas, Juli y Lolo llegaron a las dependencias judiciales bajo un fuerte despliegue policial. Los vehículos que los transportaban estaban completamente tintados, lo que dificultó que se pudieran ver sus rostros. Sin embargo, esto no impidió que un grupo numeroso de vecinos se congregara a las puertas del juzgado para abuchear e insultar a los detenidos. Las autoridades decidieron blindar el edificio judicial para evitar cualquier incidente durante su llegada.
La tensión aumentó aún más cuando se descubrió que la fachada del hogar de los hermanos había sido vandalizada con pintadas que contenían mensajes como «asesinos» y «ratas». Estas acciones reflejan el profundo dolor y rabia que siente la comunidad ante un crimen tan atroz.
El menor de los hermanos, Juli, confesó ser el autor del crimen mientras exculpaba a su hermano Lolo. Esta declaración fue realizada durante su interrogatorio por parte de la Unidad Central Operativa (UCO), donde ambos pasaron inicialmente como testigos antes de convertirse en investigados. La situación dio un giro dramático cuando se encontraron restos óseos enterrados en el patio del domicilio familiar.
Verónica Guerrero, abogada representante de la familia Cadenas, ha anunciado su intención de solicitar prisión provisional para ambos hermanos debido a la gravedad del delito y al riesgo evidente de fuga o destrucción de pruebas. Guerrero expresó: «La familia confía en la justicia y está expectante pero esperanzada». El caso sigue bajo secreto sumarial mientras se llevan a cabo las investigaciones pertinentes.


